Los pequeños momentos de cada día hacen más por el habla de tu hijo que cualquier tarjeta. Aquí tienes cinco formas suaves y respaldadas por la investigación para ayudar a que las palabras crezcan: en las meriendas, el baño, el juego y en todo lo demás.
Cinco formas de ayudar a tu hijo a hablar
Toca una estrategia para ver cómo funciona, un ejemplo y algo para probar hoy.
Muestra, no interrogues
Dile la palabra a tu hijo, sin pedirle que la repita.
Por qué ayuda
Los niños aprenden una palabra al escucharla muchas veces antes de decirla. “¡Di pelota! ¿Puedes decir pelota?” puede sentirse como un examen y hacer que el niño se cierre. Mostrar la palabra sin presión les permite absorberla.
Cómo hacerlo
- Nombra lo que tu hijo mira o hace: “Pelota. Tienes la pelota.”
- Dilo como te gustaría que lo dijera: corto y claro.
- Luego sigue. No esperes a que lo repita.
En la vida real
Tu hijo señala al perro. En vez de “¿Qué es eso? Di perro,” dices: “¡Perro! Perro grande. El perro está corriendo.”
Pruébalo hoy · 5 min
Durante una merienda, nombra todo lo que pasa: “Galleta. Galleta crujiente. ¿Más galleta?” Sin preguntas. Solo dales las palabras.
Ponlo en práctica
No tienes que hacer las cinco a la vez: se combinan de forma natural. Elige una esta semana; cuando te salga fácil, agrega la siguiente. Los momentos pequeños y cariñosos, repetidos cada día, son los que hacen crecer el lenguaje de un niño.
¿Quieres ayuda para ponerlas en práctica?
Tu patólogo del habla y lenguaje de GO Therapy puede guiarte en estas estrategias y adaptarlas a tu hijo.
Estas estrategias apoyan el desarrollo del lenguaje en casa y no reemplazan una evaluación con un patólogo del habla y lenguaje certificado.

